nuestro emprendimiento

Raíz y Maíz es mucho más que un emprendimiento gastronómico, es el resultado de años de resistencia, unión y trabajo colectivo como mujeres afro del sur de Bolívar. A través de la cocina tradicional hemos encontrado una manera de reconstruir nuestras vidas, defender nuestra identidad y generar oportunidades para nuestras familias.

Nuestra iniciativa nace dentro de la Asociación Afroemprendedoras, una organización conformada principalmente por mujeres afro y víctimas del conflicto armado que, después de vivir procesos de desplazamiento, discriminación y vulneración de derechos, decidimos unirnos para apoyarnos mutuamente y crear nuevas posibilidades de vida. Desde entonces, la asociación se convirtió en un espacio de acompañamiento, capacitación y fortalecimiento comunitario para todas nosotras. 

En medio de las dificultades económicas y la falta de oportunidades laborales, comenzamos a producir arepas artesanales de manera colectiva. Al inicio, cada una molía el maíz desde su casa usando molinos manuales y quienes no tenían herramientas acudían a la casa de la señora Hilda Pardo, representante legal de Asociación Afroemprendedoras y nuestra lider en este proyecto, donde entre todas compartíamos el trabajo. Lo que empezó como una pequeña iniciativa comunitaria fue creciendo poco a poco gracias al esfuerzo conjunto, la disciplina y el deseo de salir adelante. Así nació oficialmente nuestra marca Raíz y Maíz, una propuesta que representa no solo un producto alimenticio, sino también nuestra memoria, nuestra identidad afro y la fuerza colectiva de todas las mujeres que construimos este proyecto día a día. Actualmente, soñamos con seguir expandiendo Raíz y Maíz sin perder nuestra esencia artesanal, comunitaria y tradicional. Queremos consolidarnos como una gran empresa capaz de generar empleo, preservar nuestros saberes ancestrales y llevar los sabores de nuestro territorio a nuevos espacios dentro y fuera del país.

Añade aquí tu texto de cabecera

PRODUCTOS

Arepas Raíz y Maíz

Chorizos Raíz y Maíz

Añade aquí tu texto de cabecera

NUESTRA HISTORIA

¿Como surgió?

 

Raíz y Maíz nació desde la necesidad, pero también desde la esperanza. Somos mujeres afro que hemos sido marcadas por el desplazamiento forzado, la discriminación y la vulneración constante de nuestros derechos, pero que decidimos transformar esas dificultades en una oportunidad para salir adelante.

Ante esta realidad, nos organizamos para emprender y construir nuevas posibilidades para nuestras familias. A través de capacitaciones y procesos comunitarios comenzamos a fortalecer nuestros conocimientos y a pensar en alternativas económicas que nos permitieran llevar un aporte extra a nuestros hogares. Fue entonces cuando surgió la idea de hacer arepas artesanales hechas con maíz 100% natural, a partir de una receta propia y familiar de nuestra representante legal de Asociación Afroemprendedoras, la señora Hilda Pardo.

Al principio no teníamos máquinas, ni sede, ni grandes recursos. Cada una cocinaba y molía el maíz manualmente desde su casa y luego nos reuníamos en la casa de la señora Hilda para preparar colectivamente las arepas. Quien no tuviera molino podía ir allá a molerlo, porque para nosotras nadie se quedaba atrás. Lo hacíamos desde la necesidad, pero también con la ilusión de construir algo propio.

Con el tiempo descubrimos que nuestro producto tenía acogida y que el trabajo organizado podía convertirse en una oportunidad real. Gracias al apoyo institucional y a los procesos de formación en manipulación de alimentos, logramos mejorar la producción y estructurar mejor nuestro emprendimiento. Incluso, con ayuda de uno de los hijos de la señora Hilda, comenzamos a calcular medidas exactas y gramajes para evitar pérdidas y garantizar una producción más estable.

Así, lo que comenzó como una pequeña iniciativa hecha desde nuestras casas terminó convirtiéndose en Raíz y Maíz: una marca construida desde el amor, la resistencia y el trabajo colectivo de mujeres afroemprendedoras del territorio de San Pablo, Bolívar.

Somos un grupo de mujeres afrodescendientes de diferentes edades, historias y experiencias que encontramos en la unión una manera de fortalecernos mutuamente y salir adelante.Dentro de nuestra asociación hay mujeres jóvenes, adultas y mayores; madres cabeza de hogar, lideresas comunitarias, emprendedoras y mujeres víctimas del conflicto armado. Aunque cada una cumple un rol, para nosotras todas somos importantes y cada aporte tiene un valor dentro de este proceso colectivo.

Más que una organización, nos hemos convertido en una familia donde prevalece el apoyo mutuo, el respeto y la hermandad. Aquí ninguna mujer es más que otra. Cada una aporta desde sus capacidades, conocimientos y experiencias, construyendo juntas un espacio donde la solidaridad se convierte en la base de nuestro crecimiento.

Muchas de nosotras dedicamos gran parte de nuestra vida al trabajo doméstico, al cuidado del hogar o a labores informales. Sin embargo, a través de Raíz y Maíz encontramos una oportunidad para emprender, generar ingresos propios y fortalecer nuestra autonomía económica. Además de compartir el trabajo, también compartimos nuestras historias, tradiciones, recuerdos y saberes ancestrales transmitidos de generación en generación. Por eso, Raíz y Maíz representa mucho más que una marca: Representa una comunidad de mujeres que se acompañan, se sostienen y avanzan juntas.

El crecimiento de Raíz y Maíz ha sido construido paso a paso, gracias al esfuerzo, la disciplina y la perseverancia de todas las mujeres que hacemos parte de este proceso.

Nos enorgullece mucho ver cómo lo que empezó solamente con las ganas de emprender, poco a poco se ha ido consolidando como un proyecto fuerte que hoy genera ingresos para nuestros hogares. Pasar de hacer las arepas 100% manuales a contar ahora con maquinaria y una sede propia ha sido muy gratificante; sin embargo, seguimos dándole ese toque de amor y dedicación a cada uno de nuestros productos.

Otro gran avance ha sido construir nuestra identidad como marca, que las personas nos reconozcan, vean nuestras arepas y sepan que eso es Raíz y Maíz. Hoy nos buscan, nos preguntan y nos piden nuestros productos, y eso nos llena de orgullo. Además, no solo nos hemos dado a conocer en San Pablo, sino también en diferentes lugares del sur de Bolívar, Barrancabermeja, Bucaramanga e incluso Bogotá.

Pero más allá del crecimiento económico, uno de nuestros mayores logros ha sido sentirnos visibles, reconocidas y valoradas como mujeres afro emprendedoras dentro de nuestro territorio.

Nuestro sueño es seguir creciendo sin perder la esencia artesanal, comunitaria y tradicional que caracteriza a Raíz y Maíz.

Queremos consolidarnos como una gran empresa capaz de generar más oportunidades laborales para otras personas de nuestra comunidad. Nuestro propósito no es crecer únicamente para beneficio propio, sino también abrir caminos para otras mujeres y familias que necesiten empleo y estabilidad económica.

También soñamos con ampliar nuestra línea de productos. Además de nuestras arepas artesanales, queremos distribuir otros productos tradicionales como chorizos artesanales y butifarras, fortaleciendo así los sabores y la identidad gastronómica de nuestro territorio.

Otro de nuestros grandes objetivos es llevar nuestros productos a nuevos mercados fuera de San Pablo e incluso alcanzar una distribución nacional e internacional. Para nosotras, lograr que un producto hecho por mujeres afro del sur de Bolívar llegue a otros lugares representa también una forma de reconocimiento cultural y social.

Sin embargo, más allá del crecimiento empresarial, queremos seguir siendo un espacio de apoyo, aprendizaje y unión entre mujeres, manteniendo siempre el sentido humano y colectivo que nos ha permitido llegar hasta aquí.

IDENTIDAD CULTURAL

TRADICIONES

Las tradiciones hacen parte fundamental de nuestra identidad y de la manera en que entendemos el territorio, la familia y la comunidad.

A través de la cocina, las celebraciones y las costumbres que hemos heredado de nuestras madres y abuelas, mantenemos vivas memorias y saberes que han pasado de generación en generación.

Entre nuestros recuerdos más presentes están las reuniones familiares durante Semana Santa, la preparación de dulces tradicionales, los enyucados, los bollos y los platos típicos elaborados con pescado de río como el bocachico y el bagre, sabores profundamente ligados a la vida en San Pablo y al sur de Bolívar.

Para nosotras, estas prácticas no representan solamente recetas o celebraciones, sino también formas de compartir en comunidad, fortalecer los vínculos familiares y preservar nuestra cultura.

Por eso creemos que conocer y valorar nuestras raíces es una manera de reafirmar nuestra identidad afro y transmitirla a las nuevas generaciones, manteniendo vivas las costumbres y tradiciones que hacen parte de nuestra historia.

Saberes ancestrales

Los saberes ancestrales ocupan un lugar muy importante dentro de nuestras historias de vida y de nuestra identidad como mujeres afro.

Son conocimientos heredados por nuestras madres, abuelas y mayores de la comunidad que se han mantenido vivos a través de la oralidad, el cuidado y las experiencias compartidas entre generaciones.

Dentro de estos saberes se encuentran prácticas relacionadas con la medicina tradicional, el uso de plantas medicinales, remedios caseros, masajes, sobandería y distintas formas naturales de sanar el cuerpo. Muchas crecimos viendo cómo nuestras familias preparaban remedios con hojas, raíces, árboles y plantas de la huerta para aliviar dolores o tratar enfermedades comunes.

Para nosotras, estos conocimientos representan mucho más que prácticas del pasado. Son una herencia valiosa que fortalece nuestra conexión con el territorio, la memoria y nuestra identidad cultural afro.

Sin embargo, también sabemos que muchos de estos saberes se están perdiendo con el paso del tiempo. Por eso creemos en la importancia de seguir enseñándolos y transmitiéndolos a las nuevas generaciones, para que nuestra historia, nuestra cultura y nuestra memoria ancestral continúen vivas.

Voces de resistencia

Palabras de resiliencia e identidad cultural de algunas de nuestras mujeres de Raíz y Maíz.

"Nosotras hemos demostrado que la mujer afrodescendiente, victima del conflicto armado, no ha tenido miedo de salir adelante"

                              Hilda Pardo   

"Las mujeres afro no nos rendimos, somos muy fuertes"

Carmen Rosa Pacheco (Rochy)        

"Un color de piel no define ser afro, son nuestras raices y practicas ancestrales las que nos hacen serlo"

                              Iris Lozano

"Dios nos puso en esta tierra para ser mujeres poderosas, para ser mujeres empoderadas"

Salome Calvo                                     

“A veces uno ve las cosas inalcanzables, pero todo es creer que sí puede"

                          Adalgiza Pardo

"La meta de nosotros es ir a varios municipios a vender las arepas de Raíz y Maíz, tenemos que ir más allá, más adelante"

Rosina García                                                

propuesta de valor

Origen con propósito

Cada producto que producimos representa el esfuerzo, la historia y la resistencia de mujeres afrocolombianas del Magdalena Medio. Con cada compra, apoyas directamente el empoderamiento económico, social y cultural de comunidades rurales.

Usamos maíz cultivado en parcelas familiares mediante prácticas agroecológicas, respetando la tierra y honrando los saberes ancestrales transmitidos de generación en generación.

Nuestros productos se elaboran con técnicas tradicionales que preservan el legado culinario afro, garantizando un sabor auténtico, nutritivo y lleno de cultura.

No solo cuidamos el medioambiente a través de cultivos limpios y manejo responsable de residuos; también fomentamos la sostenibilidad social y económica al fortalecer el ecosistema productivo local.

Cada producto lleva consigo la voz de una mujer emprendedora, madre y líder comunitaria. Esa transparencia y vínculo humano generan confianza y un valor único que va más allá del mercado

Scroll al inicio